Los inicios del fútbol en la Argentina.
En el año 1867 se jugó el primer partido de fútbol en la Argentina en el Buenos Aires Cricket Club. Fue el 20 de junio gracias a una convocatoria realizada por los hermanos Hogg. A pertir de ahí y durante un tiempo será un deporte para ingleses practicado en sus reductos. Será años más tarde se funda el English High School que será la base del club Alumni.
En 1887 se funda el Quilmes Athletic Club, entidad creada solo para ingleses pero 12 años más tarde fundarán Argentino de Quilmes. Hacia fines de siglo se fundan Gimnasia y Esgrima de la Plata, Banfield, Estudiantes de Buenos Aires y Rosario Central. En el inicio del siglo XX nacen -entre 1901 y 1910 – 32 clubes de fútbol.
El primer campeonato de fútbol se jugó en Buenos Aires organizado por la Argentine Association Football League con la participación de una escasa cantidad de clubes. Esta liga no contaba con el apoyo de Alexander Watson Hutton principal precursor de este deporte en nuestro pais.
El 21 de Febrero de 1893, Alejandro Watson Hutton funda la Asociación Argentina Football League (la misma denominación de la anterior), junto a los representantes de Quilmes Athletic Club, Caledonian’s, Saint Andrews, English High School, Lomas y Flores. Estaba situada en la calle Venezuela 1230 mudándose al poco tiempo a la actual calle Viamonte. Paralelamente se crea otra asociación, la Asociación Amateurs lo que complica la situación ya que un mismo futbolista posía participar en dos clubes al mismo tiempo con las debidas controversias. Entre los años 12 y 14 y entre el 19 y el 26 se disputan torneos paralelos y en 1926 se fusionan las dos entidades pasando a denominarse Asociación Amateurs Argentina de Football. Es amateurismo era encubierto ya que era sabido que la mayoría de los jugadores recibian dinero de parte de sus clubes en lo que ya era un negocio naciente además de un deporte.
Los jugadores resuelven en abril de 1930 iniciar una huelga en medio de un país gobernado por una dura dictadura militar disconformes al ver que los clubes tenían importantes ingresos originados por un juego del cual ellos era los partícipes principales. Resuelven sindicalizarse, exigen ser profesionales y dueños de su propia contratación. En 1931 se reúnen los representantes de los principales clubes de ese momento y constituyen la Liga Argentina de Football. El 31 de mayo comenzará la era profesional y en 1934 la entidad rectora pasará a llamarse Asociación del Fútbol Argentino.
Campeonatos jugados durante el amateurismo:
| 1891 | Saint Andrew´s |
| 1892 | (No hubo torneo) |
| 1893 | Lomas Athletic |
| 1894 | Lomas Athletic |
| 1895 | Lomas Athletic |
| 1896 | Lomas Academy |
| 1897 | Lomas Athletic |
| 1898 | Lomas Athletic |
| 1899 | Belgrano Athletic |
| 1900 | English High School |
| 1901 | Alumni |
| 1902 | Alumni |
| 1903 | Alumni |
| 1904 | Belgrano Athletic |
| 1905 | Alumni |
| 1906 | Alumni |
| 1907 | Alumni |
| 1908 | Belgrano Athletic |
| 1909 | Alumni |
| 1910 | Alumni |
| 1911 | Alumni |
| 1912 (Asociación Argentina de Football) | Quilmes |
| 1912 (Federación Argentina de Football) | Porteño |
| 1913 (Asociación Argentina de Football) | Racing Club |
| 1913 (Federación Argentina de Football) | Estudiantes de La Plata |
| 1914 (Asociación Argentina de Football) | Racing Club |
| 1914 (Federación Argentina de Football) | Porteño |
| 1915 | Racing Club |
| 1916 | Racing Club |
| 1917 | Racing Club |
| 1918 | Racing Club |
| 1919 (Asociación Argentina de Football) | Boca Juniors |
| 1919 (Asociación Amateur Argentina de Football) | Racing Club |
| 1920 (Asociación Argentina de Football) | Boca Juniors |
| 1920 (Asociación Amateur Argentina de Football) | River Plate |
| 1921 (Asociación Argentina de Football) | Huracán |
| 1921 (Asociación Amateur Argentina de Football) | Racing Club |
| 1922 (Asociación Argentina de Football) | Huracán |
| 1922 (Asociación Amateur Argentina de Football) | Independiente |
| 1923 (Asociación Argentina de Football) | Boca Juniors |
| 1923 (Asociación Amateur Argentina de Football) | San Lorenzo de Almagro |
| 1924 (Asociación Argentina de Football) | Boca Juniors |
| 1924 (Asociación Amateur Argentina de Football) | San Lorenzo de Almagro |
| 1925 (Asociación Argentina de Football) | Huracán |
| 1925 (Asociación Amateur Argentina de Football) | Racing Club |
| 1926 (Asociación Argentina de Football) | Boca Juniors |
| 1926 (Asociación Amateur Argentina de Football) | Independiente |
| 1927 | San Lorenzo de Almagro |
| 1928 | Huracán |
| 1929 | Gimnasia y Esgrima La Plata |
| 1930 | Boca Juniors |
| 1931 (Asociación Argentina de Football) | Estudiantil Porteño |
| 1932 (Asociación Argentina de Football) | Sportivo Barracas |
| 1933 (Asociación Argentina de Football) | Sportivo Dock Sud |
| 1934 (Asociación Argentina de Football) | Estudiantil Porteño |

Sobre los resultados en el fútbol y la forma de entender el juego.
Ellington dijo alguna vez que “hay dos tipos de música: la buena y la mala”. Salvando las distancias ¿podríamos decir lo mismo respecto a la forma de jugar al fútbol?
Por estos días, producto de la falta de resultados favorables del equipo dirigido por Angel Cappa, se leen opiniones defenestradoras de sus detractores en distintos foros de fútbol. Pareciera que hubo un resurgimiento de los defensores del “ganar como sea y con cualquier arma” que como no se animan a manifestar explícitamente esta idea golpean al exponente de la filosofía del “ganar jugando bien” acusándolo de vendedor de humo, fracasado, mentiroso y otros epítetos descalificadores. A partir de la idea de algunos de que solo se recuerda a los ganadores se me ocurren algunas ideas.
Volviendo al plano de la mùsica en la Argentina de mitad de siglo surgió en el ambiente tanguero Astor Piazzolla. Denostado desde los conservadores de la música por entender que su estilo no representaba al tango, debió buscar su camino de éxito en el exterior. A esta altura sería un sin sentido decir lo que Astor significó finalmente para la música mundial.
Otra figura emblemática de la cultura como Jorge Luis Borges nunca recibió un Premio Nobel ni editó un libro que fuera “best seller”. Podríamos decir entonces siguiendo el criterio de los resultadistas que “nunca ganó nada”.
Ahora veamos que pasó en nuestro fútbol con los que para muchos deberían ser los “olvidados”. Se me ocurren algunos ejemplos, uno de ellos son los distintos equipos de River Plate que con anterioridad al campeonato ganado en 1975 estuvo 18 años sin obtener un título. ¿Puede alguien no recordar los grandes equipos que pasaron en ese período a pesar de que llegaran al final del torneo como escoltas de los ganadores? Perfumo, Carrizo, los hermanos Onega, pinino Más, el beto Alonso, entre otros grandes, podrían ser negados por el hecho de no haber ganado alguno de esos campeonatos?
¿Podría alguien olvidarse de los carasucias o los matadores de San Lorenzo imaginando que no hubiesen salido campeones? O acaso quienes amamos el buen fútbol no recordamos a tipos como Bochini o Pastoriza como grandes genios sin detenernos -sobretodo quienes no somos hincas de Independiente- en pensar cuantos títulos obtuvieron.
No tengo dudas que el buen fútbol nos otorga un plus no menor que es el goce por el juego. Cuando un equipo nos divierte con su propuesta nos sentamos en nuestro sillón mas cómodo a ver el partido por la tele y cuando no es así solo la mantenemos prendida mientras hacemos otras cosas solamente para estar al tanto del resultado. Cuando aparecen jugadores extraordinarios hasta somos capaces de ir a una cancha solo para verlo a él. ¿Quién no fue a ver un partido de Argentinos Juniors nada más que para ver a magos como Maradona o Borghi?. Y ni hablar de la manera en que disfrutamos en la actualidad un partido en el que juegue el Barcelona de Guardiola.
Veamos lo que ocurre con el recuerdo de los equipos que ganaron todo y exceptuemos del análisis lo que pueden pensar los hinchas de los equipos en cuestión por razones obvias. ¿Podemos recordar con placer a los equipos campeones del mundo dirigidos por Bianchi tanto en Vélez como en Boca? ¿Recordamos con goce a los equipos de Racing y Estudiantes que fueron los primeros campeones intercontinentales? En mi caso por lo menos la respuesta es NO.
Me parece entonces que toda discusión sobre fútbol que pase solamente por el resultado es efímera. Por último una observación que surge de escuchar que los más entusiastas verdugos de Angel Cappa en lo que pareciera ser una reedición de la antinomia menottismo-bilardismo, simpatizan en general con Velez y Estudiantes ante lo cual me pregunto: ¿no se dan cuenta que estos dos equipos, respaldados por clubes ordenados tanto en lo económico como en lo institucional, desarrollan un estilo de juego excelente que está plenamente identificado con la filosofía que atacan sin piedad?

En España conocen mejor que nosotros los manejos mafiosos del presidente de la A.F.A. (¿O será que estamos acostumbrados a que Todo Pasa?)
Reproducción de la nota publicada en el diario El País de España en la fecha donde se deja en claro los manejos mafiosos de Julio Grondona al frente de la AFA.
¿Un Mundial sin Argentina? “Imposible, no hay modo”. “¿Cómo lo van a consentir los que mandan en el fútbol? ¿Cómo va a dejar Adidas un Mundial sin Messi? ¿Cómo puede permitirse Nike uno sin Tévez?”. “¿Y la empresa española que paga la mitad del sueldo, 1,2 millones de dólares (unos 860.000 euros) anuales, de Diego Maradona?”. “Imposible, Argentina estará en 2010″. Las charlas de café en Argentina llevan semanas dándole más vueltas a comentarios como éstos que al lugar donde debe jugar Verón o los apoyos que debe recibir Messi. Sí o sí, se dicen los argentinos, animándose.
“Es terrible que nuestros cálculos no sean tan futbolísticos como empresariales”, se lamenta Gonzalo Bonadeo, analista deportivo del diario Perfil. “¿Qué estamos insinuando? ¿Que llegaremos al Mundial por las buenas o por las malas? Dios y Blatter [el presidente de la FIFA] no nos lo permitan”, escribía hace unos días. “El fútbol argentino se mueve demasiado en torno a la idea de trampa”, mantiene Ezequiel Fernández Moore, uno de los comentaristas más valorados del país, “pero, afortunadamente, el fútbol sigue siendo demasiado deporte para ser sólo un negocio (y viceversa)”.
El fútbol argentino lleva ciertamente muchos años rodeado de un clima de pillería muy poco saludable. “Es la idea subyacente de que somos víctimas y de que tenemos derecho a defendernos con todo”, analiza Moore.

Los aficionados encaran los dos últimos partidos clasificatorios (contra Perú, el 10 de octubre en Buenos Aires, y contra Uruguay, en Montevideo) en un clima muy tenso. Nadie se atreve a hablar demasiado alto sobre el trabajo de Maradona como seleccionador y la responsabilidad de la federación y de quien lleva 30 años a su frente, Julio Grondona.
Muchos analistas creen que sólo una catástrofe de este tipo permitiría cambiar la estructura enferma del que llegó a ser considerado el mejor fútbol del mundo (en disputa con Brasil) y que ahora encara un declive.
La crisis está poniendo de manifiesto problemas que se conocen hace ya mucho tiempo. Todo el sistema de formación de jugadores ha caído en una espiral de negocio que no deja tiempo para que maduren. No en balde fue Argentina la que inventó la idea de que los derechos federativos corresponden a los clubes, pero que existe otra cosa, los derechos económicos, que corresponden a los representantes de los futbolistas, en muchos casos grupos de empresarios, que venden y revenden sus porcentajes y sus jugadores en una dinámica desenfrenada.
La responsabilidad de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en todo el tejemaneje es innegable. Y en especial, la de su presidente, Grondona, que ocupa el cargo desde 1979, todavía en época de la dictadura militar, aunque, en realidad, fue apoyado por los clubes y la FIFA. Grondona, que no procede del peronismo, sino que fue una especie de caudillo radical, se encarga de todo desde entonces.
El presidente de la AFA ha sido quien ha negociado el dinero de la televisión para el fútbol y quien ha acordado los porcentajes. Hasta ahora mantenía un contrato con el grupo Clarín por valor de 268 millones de pesos (algo más de 53 millones de euros). En las últimas semanas, en el marco de la guerra del Gobierno Kirchner contra el grupo mediático, Grondona dio un paso audaz: rompió con su socio y firmó un nuevo acuerdo para que sea la televisión pública la que gestione los derechos del fútbol. Total, 600 millones de pesos (más de 120 millones de euros), que se compromete a pagar el Estado a cambio de partidos “gratis” y que administrará, como siempre, Grondona.
De los 268 millones de pesos anteriores, el 22% era para Boca y River, 27% para Racing, Independiente, San Lorenzo y Vélez y 44% para el resto de los clubes. ¿Cómo se repartirán las nuevas cantidades? La situación de la selección es tan crítica que los propios clubes han preferido dejar la batalla para después de la clasificación.
Hasta ahora nadie ha podido con Grondona. A sus 78 años, ese personaje vivo y hábil, que fue futbolista, entrenador, fundador de un club y dirigente deportivo, sigue manejando la manija sin discusiones. Las pocas veces en que alguien se ha atrevido a plantear dudas ha llegado rápidamente la consigna de Zúrich. La FIFA apoyaba sin fisuras a su vicepresidente. Grondona, que no habla inglés y del que se dice que no tiene ni correo electrónico (probablemente se trate de una exageración), tiene todo el respaldo de la organización internacional, encantada con el aire mafioso que le ha envuelto siempre.
Ni siquiera ahora se levantan voces contra él. Muchos critican en privado la elección de Maradona como seleccionador, pero, al mismo tiempo, reconocen que Grondona no hizo otra cosa que acomodarse a las presiones de los propios aficionados y del mismísimo ex jugador, que reclamó de todas las maneras el puesto, incluso cuando estaba ocupado. “¿No quieren a Maradona? Pues ahí lo tienen, muchachos”, le lanzó a un grupo de hinchas que gritaba el nombre de su dios.
Grondona acumuló todo su poder, en Buenos Aires y Zúrich, precisamente durante la etapa de Maradona como gran ídolo argentino y siempre se ha manejado bien con la mafia que ha rodeado al jugador.
Algunos críticos van más allá: creen que Grondona es lo suficientemente maquiavélico para haberse olido el mal estado de la selección y haber colocado a Maradona en el medio como chivo expiatorio del previsible desastre.

Y un día Collado tocó pito!!!
Javier Collado, personaje gris dentro del arbitraje del fútbol argentino tocó pito. No cobró un penal dudoso ni una posición adelantada a instancias del juez de línea sino que abrió la boca para poner de manifiesto que la corrupción en este deporte excede el escritorio de la calle Viamonte y llega a todos los actores. Desde jugadores que como todos sabemos cuando lo desean son capaces de perder una serie de partidos para jaquear el puesto del entrenador, se esmeran más de lo habitual cuando aparece el fantasma de la incentivación y mientras tanto esgrimen los famosos “códigos” que lo que hacen es dejar atrás de una puerta de vestuario los corruptos secretos de su profesión.
Seguramente será el festín de mediocres periodistas deportivos que como nada saben del juego y nunca tuvieron una pelota entre sus pies para jugar medianamente en serio se regodean de este tipo de declaraciones para sacar a relucir su amarillismo. Los colegas dirán que presente las pruebas y todos sabemos que nadie firma un recibo por coima. Desde la AFA le bajarán el pulgar, no vaya a ser que un día se atreva a hacer otro tipo de comentarios más comprometedores contra los magnates de fútbol.
Lamentablemente todo quedará en la nada y solo habrá un análisis superficial del tema sin llegar a tocar el fondo de la cuestión que tiene una analogía con nuestra sociedad: los poderosos tienen los medios económicos para comprar resultados y ser cada vez más poderosos. Eso es lo que cuenta a la hora de tomar las decisiones. Mientras tanto los que se disponen a jugar no tienen las armas necesarias para que la competencia sea igualitaria.
En cuanto al hecho en sí quedará la duda de las motivaciones que llevaron a Collado a tocar pito. ¿Será tan honesto que decidió emprender una jugada quijotesca contra los molinos de viento? ¿Se habrá hartado de las cosas que pasan a su alrededor en su actividad? ¿O será uno de los tantos que son honestos porque nunca se les presentó la oportunidad para dejar de serlo?
Mientras tanto “Fútbol para todos”. O sea “pan y circo”; o mejor dicho… “solamente circo”. De repartir pan ya hace rato que se olvidaron.
Clubes de fútbol o Clubes con fútbol?
Lejos han quedado los tiempos donde los clubes, en particular los barriales eran “sociales, culturales y deportivos”. Eran tiempos donde el bienestar económico les permitía a las familias tipo pagar mensualmente una cuota social para poder disfrutar un domingo de esparcimiento y que los chicos disfrutaran de las instalaciones para la práctica de distintos deportes.
Luego, con el pasar de los años y la pérdida constante del poder adquisitivo, estas familias se vieron obligadas a recortar sus gastos e inevitablemente llegó la hora en la mayoría de los casos de ese gasto que pasó a ser superfluo.
Todo esto se dio en un círculo vicioso en el cual los clubes cada vez ofrecían menos beneficios a sus asociados. Los recursos empezaron a volcarse casi exclusivamente al fútbol que empezó a comerse todo en desmedro del mantenimiento del resto de las actividades que, entre otras cosas, servían de refugio para que los chicos de la época tuvieran la debida contención.
Ante el reciente acuerdo entre la Asociación del Fútbol Argentino y el Gobierno que destinará una enorme suma de dinero a cambio de la televisación de los partidos, los clubes siguen siendo considerados solamente como “clubes de fútbol” y no “con fútbol”. Es decir que la masa de dinero que el estado (es decir todos nosotros) aporta sólo será destinada a la actividad de la pelota.
Si le preguntáramos a Grondona porqué no se obliga a las instituciones a que determinado porcentaje de los pesos recibidos sean destinados a otras actividades seguramente respondería que él representa solamente al fútbol y en su interior estará la idea de que Todo Pasa. De parte de los funcionarios gubernamentales ya sabemos que la redonda es lo que sirve para distracción de la gente y de esa manera piensa menos en los verdaderos problemas.
Creo que hay un debate que se debe hacer: si los clubes deberían volver a ser lo que fueron o que sigan siendo el reducto donde intermediarios oportunistas aprovechen las malas administraciones para hacer pingües negocios.
Obviamente que a Grondona nada de esto le importa.
Y todo sigue igual… A 40 años de la tragedia de la puerta 12.
Cinco siglos igual – Leon Gieco
Se están cumpliendo 40 años de la tragedia de la puerta 12 en la cancha de River Plate donde murieron muchas personas.
Eran tiempos donde la violencia en el fútbol no se conocía de la manera en que hoy está vigente. Si existían escaramuzas entre las hinchadas los códigos de la época marcaban que las mismas se arreglaban a las trompadas a la salida de la cancha y sin que nadie que fuera ajeno se viera involucrado.
El comportamiento de la policía, con un accionar brutal como siempre pero anterior a lo que luego se conoció como “operativos de cancha”, rentados a costa de los clubes pero con la misma ineficiencia de siempre, respondían más a la metodología de la época en el marco de un gobierno militar que se atrevió a ingresar a las altas casas de estudio para reprimir a docentes universitarios y alumnos.
Como relato de lo sucedido aquel día un post publicado en Taringa que expresa claramente los hechos:
Fue el 23 de junio de 1968. Había terminado un River-Boca. En la Puerta 12 del Monumental hubo una avalancha. Murieron 71 hinchas, la mayoría menores. La Justicia nunca encontró culpables. Clarín reconstruyó esa dolorosa tarde con nuevos testimonios.
CARLOS PRIETO Y ANDRES BURG
Un rato antes de las tres menos cuarto de la tarde se supo cuál era la travesura que había preparado Angel Clemente Rojas: quitarle la gorra al ya legendario Amadeo Carrizo. Pero el arquero se negó a comenzar el partido hasta que le devolvieron la cábala, y más tarde se vengó del delantero. Cuando faltaban diez minutos para el final del partido, Carrizo se sentó en el césped para burlarse de la escasez ofensiva de Boca. Amadeo y Rojitas, que le pusieron unos gramos de alegría a un encuentro empatado 0 a 0 y sin atractivos, jamás imaginaron mientras caminaban hacia el vestuario que aquel clásico se estaba metiendo en la historia de la peor manera. Porque esa tarde de hace 32 años, el 23 de junio de 1968, 71 hinchas encontraron la muerte en una avalancha trágica en la Puerta 12 del Monumental. Fue la más grande catástrofe del fútbol argentino. Pero para la Justicia nunca hubo responsables.
“Me salvé porque tenía la costumbre de quedarme un buen rato en la tribuna después de que terminaba el partido. Estaba con un amigo que hacía la colimba junto conmigo. Cuando bajamos, la Policía cerraba el paso hacia esa puerta, pero no tenía la menor idea de por qué. Era muy confuso” (Hugo Vargas, 52 años, testigo).
Los hinchas visitantes ocuparon la tribuna que da a Figueroa Alcorta. Estaba atestada, como todo el Monumental. La popular valía 300 pesos moneda nacional (1 dólar se cotizaba a 350). Por el frío —la temperatura máxima fue de 12ø7— y por el aburrimiento, las 90.000 personas que habían visto el partido querían irse lo antes posible. En el sector visitante comenzaron las avalanchas. Se venía la tragedia.
“El clima era peligroso. Algunos hinchas habían quemado banderas de River. Otros arrojaban cohetes, monedas y vasos con orina a los que estaban en la parte baja de la tribuna. No faltaron trompadas ni pequeñas avalanchas” (de Eduardo Amatucci, testigo, a Clarín en 1968).
El último tramo de las escaleras que bajan a la Puerta 12 —actual sector L de la tribuna alta Centenario, siempre ocupado por los hinchas visitantes— tiene 80 escalones entre el descanso al aire libre del primer piso y la calle. En cada uno caben 15 personas como máximo. Un túnel oscuro y peligroso. Una trampa terrible si los simpatizantes que están abajo no pueden salir y los que están arriba empujan y empujan sin saber qué sucede.
“En un principio era una avalancha normal, pero después se acrecentó. Iba por el aire, sin tocar el piso. Algo empezó a salir mal. La avalancha se detuvo. Cada vez estaba más apretado. Había gritos de pánico, de mucho miedo. La gente que estaba abajo quería subir. Estábamos uno arriba de otro bajo una terrible presión que no dejaba respirar. Me caí y después me desmayé. ¿Cuál fue el motivo de la tragedia? Nunca lo conocí. Yo me salvé de milagro. Quizá gracias a la gente que me ayudó porque era el más joven de todos y porque la avalancha se detuvo cuando yo estaba en un recodo de la escalera. Apenas tenía 14 años. Nunca más fui a ver a Boca” (Miguel Durrieu, 46, sobreviviente).
Fue demasiado tarde cuando los gritos y los gestos desesperados pudieron detener la marea descendente. Setenta y un muertos (más víctimas que en el accidente de hace 10 meses en el Aeroparque, donde perdieron la vida 67 personas) por golpes y por asfixia. Más de sesenta heridos. ¿Por qué? Treinta y dos años después, se sigue sin tener una certeza de la causa. Desde el primer momento, los testigos sobrevivientes daban versiones diferentes. La mayoría vio los portones metálicos cerrados o entornados. Y muchos aseguraron que los molinetes no habían sido retirados.
“Los molinetes estaban colocados en la salida y tenían una barra de hierro que no permitía el paso ni de a una persona a la vez” (de Juan Iñíguez a Crónica en 1968)
“Yo puedo asegurar que, diez minutos antes del final del partido, la Puerta 12 estaba cerrada. Mi hijo de 10 años se desmayó y quise salir por ahí, pero me vi obligado a subir con el nene en brazos y buscar otra salida. La puerta estaba cerrada, yo la vi. Y para peor, cuando la abrieron, quienes estábamos en las primeras filas nos encontramos con los molinetes. Fue tremendo, señor” (de Enrique Acuña, sobreviviente, a Clarín en 1968).
Pero otros hinchas afirmaron convencidos que la tragedia fue causada por una brutal represión policial. Según esa hipótesis, que también fue muy reiterada por los testigos, la Montada detuvo al público a puro bastonazo y provocó que muchos hinchas que estaban saliendo del estadio por la Puerta 12 intentaran retroceder. La Policía era temible —gobernaba por la fuerza el dictador Juan Carlos Onganía— en las calles, canchas y universidades.
“Los hinchas hacían sus necesidades en vasos de café y le tiraban orina y excremento a la Policía montada que estaba en la calle. Eso provocó la represión policial y luego, la tragedia” (William Kent, ex presidente de River).

“Hubo agentes que actuaron sobre la gente que se desconcentraba por la escalera de la Puerta 12, mientras era obstruida por la Policía montada. Allí se produjo el desbande y la tragedia. La puerta estaba abierta y los molinetes, retirados. Yo estaba ahí y doy fe de ello. Mi hipótesis es que se quiso poner a cubierto el desempeño de la Fuerza y se inventó el tema de los molinetes” (de Juan Carlos Tabanera, ex inspector general de la Municipalidad, a Domingos Populares en 1988).
En algo coincidieron todos: la iluminación de la escalera era inexistente, el piso estaba resbaladizo y no había pasamanos ni barandas. La mayoría de los hinchas que salían por otras puertas, incluso a pocos metros del desastre, sabían poco y nada de lo que estaba ocurriendo en la Puerta 12. Pero tarde o temprano se enteraron.
“Ese día estuve en la tribuna de River, y salí por la puerta de al lado. Recién me enteré a diez cuadras del estadio, cuando salían los camiones con los muertos. Los cuerpos estaban violetas” (“Cacho” Burgo, testigo).
La angustia de los familiares de los hinchas que habían asistido a la cancha se hizo into lerable a las pocas horas. “¡Papá está en casa!”, gritó desbordado de nervios un muchacho en la comisaría 33 cuando, desde su casa, le avisaron por teléfono que su padre había sobrevivido. Pero los que no tuvieron esa suerte empezaron a peregrinar por hospitales y comisarías para intentar descifrar las cadáveres numerados y aún sin identificación.
“Pensaban que yo había muerto y me escribieron el número 19 en mi pecho, como si ya fuera finado. Recién en el hospital Pirovano se dieron cuenta de que todavía respiraba. Tenía los ojos color morcilla y la piel color carbón. Me estalló un oído y casi pierdo la vista. Me habían dado por muerto. Sólo recuerdo hasta que terminó el partido y me metí en la escalera de la Puerta 12. Después no me acuerdo de nada más, pero mi esposa vio en un video que los molinetes estaban puestos y que la Policía pegaba. Me salvé porque tengo una caja torácica grande” (Juan Carlos Alomo, 57 años, sobreviviente).
“Tenía franco, pero me enteré y al rato llegué al hospital. Era un horror y se pudo hacer muy poco. Recuerdo a los familiares corriendo desesperadamente por los pasillos. Los hospitales no estaban preparados para recibir víctimas en masa. Los que se salvaron fue por su fortaleza física. Hasta llegó el presidente Onganía para hacer rostro” (Jorge Izza, médico, ex jefe del hospital Pirovano).
La mayoría de los muertos eran jóvenes y adolescentes. El promedio de edad, 19 años. Por eso la causa quedó a cargo de un juez de Menores, Oscar Hermelo. Cuando al día siguiente fue al estadio para hacer un reconocimiento visual, todavía había cordones, hebillas de cinturón y peines sobre los escalones. Y manchas de sangre.
Los hechos de la Puerta 12 trascendieron fuera de la Argentina. Unidos por el espanto, el Barcelona de España, la Universidad de Chile y la Liga Paraguaya ofrecieron sus equipos para jugar partidos en Buenos Aires a beneficio de los familiares de las víctimas. En el país se decretó duelo nacional. Ese día, en las páginas de espectáculos de Clarín, se anunciaban películas como “Psexoanálisis”, “Turismo de Carretera”, “Al maestro con cariño” y “Grand Prix”. Pero llamaba mucho la atención un aviso de Teleonce que promocionaba un documental sobre la muerte de Carlos Gardel, de la que se cumplían 33 años: “Crónica de un día triste”, se leía en grandes letras. El martes fueron enterrados los restos de la mayoría de las víctimas, pero todavía quedaban dos cadáveres sin identificar. El viernes falleció en el hospital Fernández Julián Fieldman, de 16 años, la víctima 71 de la tragedia. Dos meses después, el juez ordenó la prisión preventiva de Américo Di Vietro y Marcelino Cabrera, intendente y capataz de River, y dispuso un embargo de 200 millones contra ambos y contra el club.
“El suceso se desencadenó y alcanzó la magnitud extraordinaria conocida por la existencia en las bocas de salida de un obstáculo irremovible entre los que cabe mencionar: 1°, la puerta plegadiza total o parcialmente cerrada; 2°, la puerta plegadiza replegada y no rebatida, más el total de molinetes colocados; 3°, la puerta plegadiza replegada y no rebatida, más algunos molinetes colocados” (fragmento del informe de los peritos que intervinieron al juez Oscar Hermelo).
Pero a fines de noviembre, mientras en el teatro Agón se representaba la obra “La puerta 12″, de Martha Pensel y Gerald Huillier, la sala VI de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, integrada por Raúl Munilla Lacasa, Jorge Quiroga y Ventura Esteves, sobreseyó definitivamente a ambos imputados y les levantó el embargo. Los tres camaristas consideraron que las pruebas demostraban que, antes de haber terminado el partido, todos los obstáculos habían sido removidos.
“Yo había dispuesto el procesamiento de dos personas pero, cuando la Cámara revocó la medida, la investigación no pudo continuar” (ex juez Oscar Hermelo, 84 años, a Clarín a través de un familiar).
La queja presentada por los damnificados ante la Corte Suprema quedó “dormida” largamente. En agosto de 1969, cansados, los familiares desistieron del recurso.
“(La demora) resulta penosa para quienes recurren a este palacio en demanda de justicia, particularmente para los abogados que no pueden encontrar ya argumentos lógicos para explicar lo inexplicable… Una justicia tardía ya nada repara y resulta carente de sus atributos más precisos y esenciales” (del escrito presentado por los abogados de los familiares de las víctimas, Marcos Hardy y Carmen Palumbo, al desistir del recurso de queja ante la Corte Suprema).
A fines del 68 los clubes y la AFA reunieron 32 millones de pesos (menos de 100.000 dólares) para ofrecerlos a los familiares como resarcimiento. En enero del 69 dispusieron darles 30 días de plazo a los damnificados para que se anotaran para cobrar el resarcimiento, pero en la misma nota el interventor Armando Ramos Ruiz intimaba a quienes querían cobrar esa suma para “renunciar expresamente a cualquier acción legal contra River” para exigir indemnizaciones. Dos años después, la AFA y River fueron condenados a pagarles 140.000 pesos ley (14.000.000 moneda nacional) a Nélida Oneto de Gianolli y Diógenes Zúgaro, familiares de víctimas en la tragedia. Pero el resto jamás reclamó ni cobró un solo peso.
“No había pensado en hacer juicio, pero un abogado de tránsito me convenció y lo ganamos. Mi esposo tenía 35 años. Pero pasó mucho tiempo, yo me volví a casar y tuve hijos. Es un hecho que tengo medio olvidado y prefiero no volver a hablar” (Nélida Oneto de Gianolli, viuda de una de las víctimas).
Hoy, los portones metálicos y los molinetes del Monumental son otros. Pero el último tramo de la escalera sigue siendo un túnel con iluminación deficiente, aunque ahora tenga una baranda central que divide la circulación. Los encargados de controlar las entradas, que no pasan de los 30 años, apenas saben lo que ocurrió aquella tarde. Igual que muchos hinchas jóvenes. Apenas saben que allí se vivió la mayor tragedia del fútbol argentino.
Pasaron cuatro décadas, y mientras los mafiosos (Grondona y el Gobierno) acuerdan sus negociados políticos para la televisación del fútbol, la mayoría de los estadios siguen siendo una trampa mortal para los asistentes que pagan un caro precio de entrada para recibir a cambio no solo pobres espectáculos deportivos sino instalaciones que están muy por debajo de lo que debería ser normal para lo que el asistente entrega a cambio.
Una muestra más de lo que pasa en el país en todos los aspectos: grupos empresarios que hacen pingües negocios en una sociedad empobrecida donde la vida del ciudadano no vale nada.
Resultados de fútbol en todo el mundo
Si sos un enfermito de la pelota te doy la dirección de un sitio donde te informan sobre los resultados de los partidos que se están jugando por el mundo casi minuto a minuto.
Para que tengas idea de que se trata esta es una captura de pantalla del sitio

Para ir al sitio dale clic aca
Cuatro goles muy tontos.
Mirá bien estos cuatro goles y tratá de recordarlos. Después, cuando vayas a la cancha a ver a tu equipo del alma y tengas ganas de colgarte del alambrado como un desaforado para putear a tus jugadores acordate de lo que viste acá.
Grandes Periodistas Deportivos
En un homenaje a grandes periodistas deportivos pero que sobre todas las cosas demostraron un alto grado de honestidad y compromiso con su profesión y con la vida rescatamos las figuras de Dante Panzeri y Osvaldo Ardizzone.
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Grondona, la tele y sus negocios
Estuvimos equivocados. Todo este tiempo, todos estos años, equivocados. Y ahora venimos a enterarnos, tan
ingenuos, tan torpes, que le pifiamos feo. Debimos haber escuchado: qué necios fuimos. Cuánta ingratitud desparramamos. Cuánto papel, cuánta tinta, cuánta saliva, para decir puros cuentos, puros chismes de feria, puras críticas infames. Debemos pedir perdón, es la hora, es el momento, para intentar remediar este error histórico.
No fue Grondona, descubrimos por estos días, el que le dio el fútbol a la televisión. No fue Grondona el que armó la sociedad con Carlos Ávila, que como tampoco construyó un emporio gracias al fútbol, se nos ofrece, generoso, como el salvador. No fue Grondona el de los contratos eternos, monopólicos, a precios bajos. No fue él, tampoco, el que le abrió las puertas a Torneos y Competencias en 1984, ni el que amplió el negocio en 1991, ni el que renegoció en 2007. No fue Grondona el que no licitó. Tampoco fue el que permitió que existiera un programa basado en la prohibición al otro, dueño de los goles hasta el domingo a las 24.
No fue Grondona, estúpidos nosotros, el que con Torneos y Clarín tuvo blindaje periodístico. No fue Grondona el que se aseguró la ternura de la prensa que ahora lo destruye pero quizá mañana vuelva a amarlo. Ni fue Grondona el que le dio clases de buenas costumbres a quien osó decirle mu. No fue Grondona el de la frase “vos sos maldad, yo soy bondad” al periodista Gustavo Veiga por esas notas que resultaron todas patrañas. No fue Grondona el que dijo que Víctor Hugo Morales, siempre equivocado, era “lamentablemente extranjero”. Quizá fue Víctor Hugo el que firmó los contratos con la televisión, lo investigaremos, pero sepamos que Grondona jamás discriminó a nadie. Nunca dijo que un judío no podía ser árbitro “porque es difícil”.
No fue Grondona el que se rodeó de palafreneros, que, es justo decirlo, tampoco fueron los que votaron cada reelección. No fue Grondona el que miró sin decir pío cómo se construían cablevisiones, multicanales, tic espors, trisas, tscés, foxes, codificados, menemismo pleno, pesos convertibles, mientras los clubes se desangraban.
fuente: Crítica Digital
Los fondos de la televisión en el fútbol.
Por estos días Julio Grondona está presionando a la empresa que posee los derechos de televisación de los patidos de fútbol en la Argentina para cambiar el mecanismo de cálculo que se efectúa para el pago del canon por su transmisión bajo el discurso de solución única para que se pueda iniciar el Apertura 2009.
Este dinero es percibido por la AFA y desde ella se distribuye a las instituciones deportivas que participan de todos los torneos según una escala establecida. Acá surge la primer duda; si todos los equipos prestan su imagen para estas transmisiones, ¿porque unos deberían cobrar más que otros? ¿No sería más justo que este ingreso se repartiera de manera igualitaria entre todos los clubes? Esto sería una gran solución para quienes no integran el exclusivo grupo de los más grandes y generaría una competencia más igualitaria. Al margen de este ingreso, aquellos que tengan mayor convocatoria sin duda van a generar mayores ingresos por otras vías (estática en el estadio, aportes de cuotas sociales, etc.) pero en lo que hace a los aportes de televisión reinaría el principio elemental de “a igual trabajo, igual remuneración”.
Por otro lado está la forma en que este aporte llega a los clubes y aquí otro interrogante: ¿No sería más transparente si ese dinero fuera depositado directamente en sus cuentas sin la intermediación de la AFA? Creo que en esto no hay dudas. Mientras se mantenga la actual situación la Asociación del Fútbol, o sea Julio Grondona, será quien haga el favor de facilitar o adelantar dinero a los dirigentes que en general administran mal para, llegado el momento de la votación, estos estén todos alineados de su lado. Obviamente, nadie se pondrá en contra de alguien a quien le debe mucho dinero.
Creo que son dos pequeños detalles que serían el puntapié inicial para comenzar a cambiar algunas cosas en la mediocre gestión sobre el negocio del fútbol

Después de Julio Grondona…..
Más de treinta años de una nefasta conducción al estilo feudal; esta es la historia reciente del fútbol en la Argentina. Como sucede incluso cuando gobiernos dictatoriales de un país están llegando a su ocaso, ya con escaso margen de autoridad y poder, el problema se plantea en la sucesión.
Resulta difícil que aparezca en la mente de la sociedad, de forma inmediata, la imágen de una figura dirigencial para ocupar el lugar que en algún momento, espero más temprano que tarde, quedará vacante en la AFA. Es probable que los primeros pensamientos se dirijan a las cabezas de los clubes que actualmente se dice están bien administrados (Vélez, Estudiantes, Lanús), pero imagino un abismo entre la gestión al mando de un club y la que requiere la Asociación madre con todas sus particularidades.
La forma de gobernar de Grondona no ha dejado lugar a una sucesión ordenada. Resulta sospechoso e insano que una Institución que maneja cifras millonarias no presente una burocracia rentada conocida y que toda negociación sea llevada a cabo por su presidente de manera personalizada.
Las dificultades en la sucesión será una de las nefastas herencias del Sr. Grondona.
Prácticas mafiosas de la AFAno
La AFA negocia con la empresa de televisación del fútbol mayores ingresos que no van a parar directamente a los clubes sino que incrementa la deuda que los mismos mantienen con la Asociación. Con esto solamente se cambia el acreedor mientras que la empresa que tiene los derechos de televisión se asegura seis años más de contrato. Todo redondo para don Julio.

El Poder y los clubes de futbol
La AFA y las empresas televisivas TSC y TyC llegaron a un principio de acuerdo económico que permitiría destrabar el conflicto que impide el comienzo de los campeonatos de fútbol profesional, ya que está atado a las deudas de los clubes con sus futbolistas.
La información fue anticipada por fuentes de AFA, quienes indicaron que el acuerdo total podrá producirse esta tarde, cuando su titular, Julio Grondona, concrete la postergada reunión que iba a realizarse en la víspera con las autoridades de las mencionadas empresas televisivas y por la noche lleve lo conversado a la habitual reunión de los martes del Comité Ejecutivo.
El plazo que había establecido la AFA para llegar a un acuerdo era el del próximo martes 11 del corriente.
La AFA cobra 230 millones de pesos anuales por derechos televisivos y, por una cuestión de ajuste establecido, para la temporada 2009-2010 debe percibir 38 millones más.
Con este dinero se podría pagar la deuda que mantienen los clubes con futbolistas y esto destrabaría la situación para que comience el Apertura.
Esa deuda fue verificada por Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), que le envió a la AFA una nota en la que precisa que entre 28 clubes de Primera A, B Nacional y B suman “más de 30 millones”.
FAA pretende que se aplique el artículo 6 del Reglamento de Transgresiones y Penas de AFA, por el que los clubes que están endeudados no puedan utilizar a sus refuerzos hasta que se pongan al día.
Por su parte la AFA le propone a TSC (Televisión Satelital Codificada) aumentar en 12 pesos la cuota de los servicios de fútbol codificados, algo que fue rechazado.
En la temporada 2006-2007, AFA percibía de TyC (Torneos y Competencias) 94 millones de pesos por temporada por derechos y para 2007-2008 esa suma se incrementó a 180 millones, en tanto que para la 2008-2009 la suma se elevó a los 230 millones mencionados previamente.
Ahora la AFA pretende elevar los 268 millones, que le corresponderán por el período 2009-2010, al doble de esa cifra y el deseo de la televisión es el de extender el contrato con AFA, que expira en 2014, hasta 2020.
Ahora, por el principio de acuerdo alcanzado esta noche, la AFA percibirá 300 milones de pesos durante la temporada entrante, aunque esta cifra será apenas el comienzo de una negociación que, por lo pronto, permitirá el comienzo de los campeonatos oficiales, pero que podrá aumentarse al cabo de futuras reuniones.
En esta cuestión radica el foco del conflicto, ya que al resolverse esta situación económica, AFA se encargaría de solventar las deudas de los clubes para que los campeonatos puedan comenzar el fin de semana del 15 y 16 de este mes.
José Luis Meiszner, secretario de AFA, confirmó que “no existe tiempo operativo para iniciar el torneo de la B Nacional el próximo fin de semana”.
En cambio, la mesa de la Primera B anunció que el sábado 15 del corriente comenzará el campeonato, en tanto reveló que en la divisional existe una deuda de 2 millones de pesos (la categoría percibe 27 mil por mes de la televisión).
Los clubes inhibidos de Primera B son Nueva Chicago, Almagro, Central Córdoba, Temperley y Social Español, en tanto que ya las levantaron Deportivo Morón, Estudiantes de Buenos Aires, San Telmo y Flandria.
Por lo pronto, Grondona también se reunirá mañana a las 10 con el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, para dialogar sobre la deuda que los clubes tienen con el fisco.
Los clubes de fútbol adeudaban a fines de 2008 algo más de 698,5 millones de pesos a la AFIP, según cifras oficiales, pero estimaciones privadas aseguran que aumentaron un 20 por ciento al cierre de los estados contables de junio pasado.
Los principales acreedores de los clubes son la AFA, la AFIP y los futbolistas, con un monto de 338 millones de pesos, según reconoció el propio Grondona en la víspera.
El también vicepresidente primero de FIFA pretende poner en marcha además el denominado “Prode bancado” para ayudar a solventar la situación económica de los clubes.
Dante Panzeri

Recuerdo en mi niñez la figura de Dante Panzeri en los mediodías de la tele a mi regreso del colegio. Era la época en que la gente todavía no almorzaba con Mirta Legrand ni existían los programas de chimentos baratos que hoy rellenan la pantalla basura.
No me simpatizaba. No podía entender como podía existir una persona tan amarga que criticara de manera tan pesimista algo que para mí era un juego y por lo tanto hermoso: la pelota. La misma que me esperaba en el parque cercano a mi casa después de la siesta.
Pasados muchos años y comprendiendo la magnitud de su figura hoy reemplazada por mediocres chimenteros del deporte vaya este homenaje a un gran periodista. Más info.
Los Angeles de Cappa.

Los amantes del buen fútbol recordaremos por muchos años a este equipo que fue injustamente despojado de la posibilidad de dar su vuelta olímpica.
De la mano de un Director Técnico fiel a sus convicciones en el deporte y en la vida supo revertir la pelea por el descenso para transformarla en la lucha por un campeonato.
Desde aquí un homenaje a quienes nos deleitaron con su buen juego. Mayores comentarios siguiendo este enlace.
Gracias Señor Ángel Cappa por tanto fútbol. Gracias por sus convicciones que lamentablemente no son las mismas que las de la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino.













